La crisis del coronavirus (COVID-19) nos ha puesto a todos en jaque. La autoridades y principales responsables sanitarios reconocen que en estos momentos parar el virus por completo es prácticamente imposible. De ahí que en gran medida se apele a la responsabilidad de los ciudadanos y, por supuesto, también a la de las empresas.

Hace apenas unos días, y en medio de una gran polémica, el Ministerio de Trabajo presentó una guía con recomendaciones para las empresas durante la crisis del coronavirus. Una de las medidas sugeridas tiene que ver con el teletrabajo, una fórmula que permite a las empresas reducir las posibilidades de contagio y aislar, en caso de que exista alguna persona que haya contraído el virus, a todos aquellos empleados que formen parte de su red de contactos.

El teletrabajo, que durante tanto tiempo se ha venido postulando como una fórmula clave para la conciliación, es ahora un salvavidas para muchas empresas. Sobre todo en el caso de aquellas en las que sus empleados tienen la posibilidad de teletrabajar. No hay que perder de vista que existen muchas circunstancias, como la de cualquier trabajo relacionado con la atención al público, en las que se hace imprescindible la presencia de los trabajadores.

Pero, en caso de que podamos hacerlo efectivo, el teletrabajo es una gran oportunidad para todos. La crisis del coronavirus puede convertirse, en realidad, en un ensayo para comenzar a implementar esta formula en las empresas. Pero, ¿cómo podemos conseguir que el teletrabajo sea efectivo? ¿Qué condiciones deben darse para que la productividad no caiga en picado? Estos son los mejores consejos que puedes dar a tus empleados para que teletrabajar con éxito.

La importancia del horario

De acuerdo con la guía publicada por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, los trabajadores españoles seguirán teniendo la obligación de fichar. Es decir, la empresa deberá seguir registrando las entradas y salidas de sus empleados, de acuerdo con lo que dice la ley de control horario. En este sentido, herramientas como Woffu pueden ayudarnos mucho, porque el gesto de fichar puede hacerse online, en cualquier momento y lugar.

Hacer teletrabajo no significa trabajar más horas. O trabajar menos. En este sentido, es importante dotar a los trabajadores de todas las herramientas que les permitan cumplir con su horario laboral, al mismo tiempo que se les recomienda que aprovechen el tiempo y cumplan con unas rutinas.

Al evitarse los desplazamientos y los preparativos para los mismos, estos seguramente dispondrán de más tiempo para ponerse manos a la obra con el trabajo. Al mismo tiempo, es conveniente que los trabajadores se pongan unos horarios y se concentren todo su tiempo laboral en el trabajo.

Pueden dejarse ayudar por su fuerza de voluntad y responsabilidad u optar por aplicaciones tan interesantes como Focus Lock para Android o Flipd, si tienes un dispositivo con iOS. Son útiles para evitar distracciones y focalizar toda su atención en las tareas pendientes.

Además, hay que usar la agenda, hacer listas de tareas y aprender a establecer prioridades, con el objetivo de no caer en el agobio y la desesperación por ninguna de las dos partes. Al igual que haríamos en la oficina, lo más recomendable es empezar primero por las tareas más complicadas y dejar para el último las más sencillas.

Prepararse y vestirse para la jornada

Quedarse en casa a trabajar no debe ser sinónimo de trabajar en pijama. Aquellos que realicen reuniones por videoconferencia tendrán que vestirse y arreglarse de manera casi obligada. Pero no es una cuestión de imagen, únicamente. Prepararse y vestirse para la jornada laboral como si fuéramos a acudir a la oficina es fundamental para sentirse bien con uno mismo y adentrarse en la jornada laboral con energía y positividad.

Es importante, además, desayunar y comer en un lugar distinto del que estamos trabajando. O, a ser posible, tratar de concentrarse en el momento de trabajar, separando bien la hora de comer y de estar con la familia.

Mantener el contacto con los compañeros

La comunicación entre compañeros no debe perderse en ningún caso. De hecho, tendréis que seguir estando conectados para sincronizar vuestro día a día y conseguir que los proyectos que teníais sobre la mesa salgan, en la medida de lo posible, adelante.

Es vital, eso sí, que las empresas habiliten los canales y tecnologías necesarias para facilitar las comunicaciones y que todos los equipos contribuyan a hacer más fáciles las cosas. Esto incluye no saturar a los interlocutores con demasiada información.

Ser flexibles

La crisis del coronavirus es una situación de excepción para todos. Nunca antes nos habíamos tenido que enfrentar a un problema de estas características, de modo que conviene estar abiertos a nuevos escenarios, tanto por la parte de los empleados como de las empresas.

Desde mañana mismo quedarán cerrados los centros educativos en muchas comunidades autónomas, de modo que muchas familias tendrán que aprender a conjugar de la noche a la mañana la tarea de estar al cuidado de sus hijos o de sus mayores con la de teletrabajar. Harán falta, pues, paciencia, sentido común y mucha comprensión. ¡Seguro que juntos lo conseguimos!

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Escrita por Laia Hernando