Seguimos teletrabajando. Desde el pasado mes de marzo, el teletrabajo pasó de una incidencia del 5% al 34% en nuestro país. Un tercio de las personas ocupadas en España pudieron desarrollar su trabajo desde casa y hoy parece que esta es una tendencia que ha venido para quedarse. De hecho, el Gobierno tiene ya preparado un borrador con múltiples correcciones para regular el teletrabajo y todavía son muchas las empresas que, ante los datos de contagios más recientes, siguen recomendando a sus profesionales que trabajen desde casa.

Y si bien esto es un paso adelante para el trabajo líquido, la productividad y la conciliación, hay algunos factores que conviene tener en cuenta para que el resultado de la ecuación sea verdaderamente exitoso. Uno de los principales problemas que manifiestan las empresas a raíz de la implantación generalizada del teletrabajo es la falta de comunicación.

Nuestra cultura es la que es: nos gusta estar con gente, relacionarnos, establecer vínculos, preguntarnos qué tal. Trabajar en casa y no estar conectados personalmente con las personas de nuestro equipo puede tener repercusiones y no todas son positivas. Pero, ¿cuáles son y cómo podemos minimizar sus efectos?

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¿Qué sucede cuando hace demasiado tiempo que el equipo no se ve?

Podemos teletrabajar sin problemas. Algunos incluso ya han aprendido a organizar bien sus rutinas, habilitando un espacio individual y apartado del día a día familiar. Pero, ¿qué pasa con el equipo? Bueno, hay un par de consecuencias que pueden hacer mella en cualquier grupo de trabajo que no se haya visto ni comunicado durante demasiado tiempo.

1. La primera: que se pierda la buena sintonía entre los miembros del equipo. El dicho popular dice que el roce hace el cariño y en este caso, podemos asegurar que es verdad. Antes de marzo, convivíamos con nuestros compañeros un mínimo de ocho horas diarias. Puede que algunos incluso pasaran más tiempo con los compañeros del trabajo que con sus propias familias. Después del trabajo, no son pocos los que quedan para tomar unas cañas en un bar cercano o incluso comparten aficiones y momentos de ocio. Dejarse de ver con la gente del trabajo puede enfriar las relaciones y, por tanto, afectar al funcionamiento general del departamento.

2. La segunda: la pérdida del sentimiento de pertenencia a la empresa. Si eres una empresa que ha trabajado a fondo el employer branding o que tenga muy claro que hay que seguir poniendo en marcha iniciativas que favorezcan el sentimiento de pertenencia de los empleados, seguramente no tengas problemas en este sentido. Pero está claro que uno de los peligros de aislarse en casa, durante la pandemia o fuera de ella, es fomentar conductas más individualistas. Si además la organización no ha hecho los deberes para apoyar a sus equipos durante estos tiempos inciertos, los problemas pueden hacerse evidentes pronto.

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¿Puedo saber cómo está la gente de mi equipo si están en casa?

La respuesta es sí, pero tendrás que trabajarlo. La comunicación es vital en todas las facetas de nuestra vida, pero en situaciones como la actual (y ojo, que todo esto es nuevo para nosotros), todavía más. Pero debes saber que hay algo que está de tu lado: la tecnología. Puedes y debes usarla para saber cómo está la gente de tu equipo, aunque estén teletrabajando en sus casas.

Atrevete a probar nuevas tecnologías para recoger feedback

Explora soluciones digitales diseñadas exclusivamente para conocer y tener mayor visibilidad sobre las opiniones de tus empleados y responsables. Hoy en día, el anonimato es un factor importante para los empleados al momento de dar feedback. Es cierto que es de mucha importancia seguir conectados con nuestros empleados y que los responsables tengan visibilidad sobre el «clima» en sus equipos, pero también es un momento complejo en el que pocos colaboradores se atreven a admitir que están pasando por un mal momento, estresante tanto a nivel personal como a nivel profesional.

Para no perder la conexión con tu gente, puedes optar por soluciones cómo officevibe, una SaaS especialista en construir confianza y feedback entre empleados y managers. ¿Cómo funciona? Por medio de encuestas cortas, interactivas, dinámicas y anónimas, que pueden ser editables o «prefabricadas».

Anótalo como una cita en tu agenda: llama a los miembros de tu equipo

No pasa nada si no se te había ocurrido hacerlo hasta ahora. Nunca es tarde si la dicha es buena. Anota, uno a uno, el nombre de los miembros de tu equipo. Te recomendamos utilizar una libreta u hojas específicas para esto. Justo al lado de cada uno de ellos puedes indicar algunos datos de utilidad, relacionados tanto con su situación profesional como personal. Puede ser información objetiva, como por ejemplo, Sandra tiene tres hijos que empezarán pronto a la escuela. Luis ha perdido a su madre hace poco. También puedes añadir información subjetiva, como por ejemplo, Creo que Ana necesita tiempo para adaptarse al sistema nuevo. Parece que Carlos y Esteban siguen teniendo algún problema personal. 

Tú sabes mejor que nadie cómo manejar esta información para ayudar a las personas de tu equipo. Es importante que organices, al menos, una llamada semanal para hablar (aunque sean cinco minutos) de cómo va todo. Es imprescindible hacerlo con delicadeza, teniendo en cuenta que las circunstancias personales de las familias han cambiado y con ellas, sus prioridades. Asegúrate de ofrecer ayuda y no de reclamar tareas pendientes. Separa bien estas llamadas de las puramente vinculadas a las cuestiones profesionales. Convertir este tipo de llamadas en una rutina te ayudará a ganar cercanía y a no perder a las personas que forman parte de tu equipo.

¿Algún conflicto a la vista? Este también es un buen momento para resolverlo 

La implantación del teletrabajo y que cada uno de nosotros se haya marchado a su casa no ha hecho desaparecer los problemas como por arte de magia. Si los tenías detectados de antes, es importante que analices cuál ha sido su evolución durante todos estos meses. Así, por ejemplo, si Carlos y Esteban tenían una relación difícil antes del confinamiento, lo más probable es que medio año después ese conflicto se haya congelado en el tiempo y esté repercutiendo, a su vez, en el mal funcionamiento del equipo. Esto puede desembocar en actitudes poco colaborativas que al final terminarán haciendo daño a la empresa.

Contactar con las personas que tienen algún problema para conocer su punto de vista nos servirá para tomar decisiones y apoyar una conciliación que les resulte de utilidad a ellos, pero también a la empresa. Si algún día de estos regresamos a la modalidad presencial, el problema seguirá estando allí y probablemente ya sea demasiado tarde para llegar a una solución más fácil y cordial.

Fomenta las actividades en equipo (aunque sea a distancia)

No pierdas de vista a tu equipo. Eso nunca. Es importante que, aunque estéis trabajando en la distancia, tengáis la oportunidad de hacer cosas juntos. Puede que este no sea el mejor momento, pero podéis organizar una videollamada semanal para charlar un poco (no hace falta que sea más de veinte minutos) de cómo ha ido la semana o incluso organizar un pequeño juego, como hicieron muchas empresas durante el confinamiento. En cuanto sea posible, y todos podáis y os sintáis preparados para acudir a la cita, podéis organizar una charla física, en la que poder compartir sensaciones, emociones y café. Os hará bien.

Ofrece vías de comunicación 

No hay nada mejor que proporcionar distintas vías de comunicación posibles. Puede que algunas personas se sientan muy cómodas hablando por teléfono, pero que otras necesiten disponer de un sistema de mensajería rápida para interactuar. Una vía tan profesional como efectiva es Woffu y su sistema de comunicación interna, con la que los empleados pueden conectarse entre ellos y con el departamento de Recursos Humanos para compartir, intercambiar y transferir información y archivos de una manera ágil y rápida. Porque se trata, al fin y al cabo, de ponerles las cosas fáciles.

Y tú, ¿sabes ya cómo está la gente de tu equipo?

Laia Hernando

Escrita por Laia Hernando