La vuelta al trabajo suele ser costosa, el ser humano no está preparado para afrontar cambios con rapidez… puede que hasta nos entre el síndrome post-vacacional, pero… ¿sabes que se puede evitar? Aquí te contamos el placer de aterrizar con optimismo y te damos el chute de energía que necesitas para recuperar tu ritmo habitual tras la vuelta de vacaciones.

1. Conserva la tranquilidad y tu paz interior

Es importante saber desconectar cuando nos vamos de vacaciones (aunque la mayoría de españoles no lo consigue), olvidarnos del teléfono móvil y de contestar emails.

Igual de importante es saber retomar nuestro ritmo habitual de trabajo, pero con calma, no perdamos la tranquilidad y la paz interior que hemos reunido durante nuestros días de descanso. Para ello, retoma poco a poco el contacto, haz pequeños descansos durante la jornada laboral. Resérvate unos minutos durante el día para retomar esa conexión de tranquilidad y vuelve a acudir a las clases de yoga que dejaste o no lo pienses más y apúntate ya, tiene grandes beneficios.

2. Hazte una lista de preferencias sobre tus tareas

Seguramente tengas muchas cosas por hacer, pero estresarte no te va a servir de nada. Es importante mantener la calma y saber diferenciar entre las cosas que deben resolverse antes y las que pueden esperar.

Empieza por lo más urgente, apaga esos fuegos que se han abierto, sigue con los emails importantes pero todo sin sentirte desbordado ¿eh? Es importante manejar el estrés, posponer las tareas que puedan esperar para cuando estemos más relajados.

3. Proponte objetivos a corto plazo

Hacer las cosas bien nos da una energía brutal, por ello, proponte objetivos a corto plazo, que puedas ir cumpliendo para sentir esta satisfacción y energía que te va ayudar a seguir alcanzando más y más metas hasta acabar con la montaña de trabajo que tenías acumulada. Ir superando metas poco a poco es gratificante, si tu objetivo es acabar de inmediato con la faena acumulada estarás cayendo en un grave error, si no lo consigues te generará sentimientos negativos que no te ayudarán en nada. Así que es mejor organizarse poco a poco.

4. Ten empatía

No eres el único que ha vuelto de sus vacaciones. Muchos se encuentran en la misma situación que tú, intentando aterrizar de la mejor manera posible, así que, para hacerlo todo más llevadero, vamos a tener paciencia y a facilitarnos el trabajo entre los compañeros.

5. Haz ejercicio

Aunque sean 10 minutos. No hace falta que estés dos horas en el gimnasio, basta con salir a caminar. Olvídate de las excusas, si quieres, puedes encontrar unos minutos para practicar algún deporte. Aprovecha que todavía hace buen tiempo. Hacer ejercicio libera endorfinas, hormonas que tras el ejercicio nos permiten sentir felicidad, alegría y hasta euforia, sentimientos que vienen de perlas para afrontar la vuelta al trabajo ¿verdad?.

6. Retoma la dieta equilibrada

Tras un verano de aperitivo por aquí, comida fuera por allá, ahora me tomo un helado y ahora un cóctel, llega la hora de retomar los buenos hábitos alimenticios, pero no hace falta que sea de golpe. Las primeras semanas son de adaptación, introduce una dieta rica y equilibrada poco a poco, es más fácil de lo que piensas con estas recetas.

7. Mantén tus amistades y tu vida social

Reservar un hueco para ti y los tuyos, es básico. Pasar un buen rato con los amigos o con la familia aporta una dosis de energía fantástica. Evita las jornadas interminables de trabajo. Es cierto que tienes un montón de faena por hacer después de tus vacaciones, pero… no te olvides de tí. Trabaja sí, pero sal a divertirte un rato también, esto te hará desconectar y al día siguiente llegarás a trabajar con aire fresco.

Sabemos que la vuelta de vacaciones es difícil pero con estos woffu-consejos podemos empezar el curso con un chute extra de energía.