Que no, que no nos engañen. Hacer un organigrama no es nada fácil. En este artículo definimos qué pasos debes seguir para componer el organigrama de tu organización.

También te contamos que cualquier empresa, sea grande o pequeña, necesita contar con un organigrama. Sirve para organizarse y conseguir que todo el mundo tenga claras las funciones propias, y por supuesto, las del prójimo.

Es una buena manera de evitar líos. De no duplicar tareas. Y, por supuesto, de ser más productivos. Pero, ¿todos los organigramas son iguales? ¿Qué diferencias puede haber entre el organigrama de una empresa tradicional y el de una startup? Aquí estamos para contártelo.

Cómo y cuándo crear un organigrama para una startup

Como ya sabes, las startups suelen ser negocios emergentes, organizaciones temporales en busca de un modelo rentable. Si bien al principio, los responsables de las startups – habitualmente ideólogos, ejecutores y hombres-mujeres orquesta – tienen que dedicar gran parte de sus esfuerzos a la planificación y crecimiento, es importante que la parte estructural no pase nunca por alto.

Nos explicamos. Los organigramas no son una foto fija. Aunque en principio lo que intentamos es asentar la estructura organizativa de la empresa, el organigrama puede experimentar cambios y variaciones constantes. Es completamente normal.

Esto no debería impedir que, a pesar de ser una startup, dediquemos un tiempo (muy necesario) a diseñar un organigrama funcional. De hecho, esto nos ayudará muchísimo a delegar las primeras responsabilidades en las personas más adecuadas.

Conforme la empresa vaya creciendo, tendremos que ir haciendo los ajustes necesarios en el organigrama. Tener siempre clara cuál es la estructura organizativa de la startup nos permitirá atender correctamente a clientes y proveedores y, por supuesto, a estar preparados para el momento en el que se produzca un nuevo crecimiento.

¿Quién no puede faltar? Perfiles imprescindibles

Habitualmente, en una startup la idea parte de una única persona. O de unas pocas. De ahí que gran parte de lo que es o será esa empresa esté en la mente del ideólogo.

Sin embargo, según Under 30 Network y Forbes hay cinco perfiles que no pueden faltar en el corazón (y en el organigrama) de cualquier startup.

  • CEO. Es el jefe o, hablando en plata, el Consejero Delegado. Podríamos decir que es el que más manda, porque seguramente también sea la persona de la que parte la idea y que se responsabiliza del liderazgo. Tanto dentro como fuera de la organización. Además de manejar la caja, debe encargarse de desarrollar la visión estratégica y hacerla extensiva a todos sus colaboradores. Él también será, en última instancia, el que se encargue de fichar nuevos talentos.
  • Diseñador Front-End. La gran mayoría de startups tienen su hogar y su propósito en lo digital. De ahí que sea imprescindible contar con alguien que sepa diseñar la idea y darle forma. En este sentido, lo que se buscan son ingenieros que sepan de HTML, CSS, UX y diseño.
  • Diseñador Back-End. Al principio de los principios quizá sea conveniente que el diseñador principal tenga un segundo de a bordo que pueda colaborar (o participar en la misma medida) en el desarrollo de la idea. Cuando se ha terminado con este proceso, el diseñador Back-End deberá trabajar para que la idea siga funcionando correctamente. Y en esos casos, lo que suele hacerse es contar con un especialista para el diseño y otro para la parte de la programación.
  • CMO. Añadamos otro anglicismo a la colección con la figura del CMO (Chief Marketing Officer) o Director de Marketing. Para difundir las bondades del producto o del servicio hay que contar con un experto que sepa diseñar una estrategia de difusión y sea capaz de llegar al público potencial. De él dependerán todas las acciones estratégicas de Social Media, mailing y marketing directo.
  • Busca un buen apoyo. Según Under 30 Network y Forbes, esta quinta posición es comodín. ¿Por qué? Pues porque debe emplearse de manera específica en reforzar aquella área en que la startup todavía cojea. Todo dependerá de sector o de lo desarrollada que esté la idea. Quizá necesites el refuerzo de un diseñador gráfico, de un comercial o de un programador que te ayude a terminar el proyecto.

Estudia bien las opciones y el estado de la idea para completar el organigrama. En un tiempo seguro que tienes que ampliarlo de nuevo. Pero ya sabrás perfectamente por dónde empezar.